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jueves, 9 de septiembre de 2010

Comprensión

El General José de San Martín (1778-1850) tenía fama de ser tan estricto como compresivo con sus filas.
Se cuenta que una vez un soldado le espetó: "Mi general, necesito hablar con Don José de San Martín". "Aquí me tienes", le contestó éste.
Pero el subalterno le matizó: "No con el general, sino con el señor". "¿En qué puedo ayudarte?", preguntó San Martín.
"Anoche -le explicó el joven- perdí el juego dos mil reales que eran propiedad del batallón. Le ruego que tenga compasión de mí".
San Martín sacó dinero del cajón de su mesa y se lo entregó al soldado diciéndole: "Pague Ud. lo que debe a la caja del batallón y guarde en secreto lo que José de San Martín acaba de hacer. Tenga en cierto que si el general San Martín se entera, le manda fusilar"

viernes, 20 de agosto de 2010

"Salud"


¿Por qué decimos "salud" a quien estornuda?

El Filósofo Aristóteles y el médico Hipócrates, aseguraban que el estornudo de un enfermo presagiaba la muerte. Por esta razón, aconsejaban contrarrestándolo con bendiciones como "¡Que goces de buena salud!" o "¡Que Zeus te guarde"!.

Los romanos creían además que cuando una persona sana estornudaba expulsaba ciertos espíritus malvados vinculados a alguna enfermedad. De ahí que también invocaban a la buena salud.

MF

jueves, 19 de agosto de 2010

Diógenes


Encuentro de Alejandro Magno con Diógenes, mientras el filósofo tomaba el sol plácidamente.

Alejandro comenzó la conversación así:

— "Yo soy Alejandro Magno"
a lo que el filósofo contestó:
— "Y yo, Diógenes el cínico"
Alejandro entonces le preguntó de qué modo podía servirle. El filósofo replicó:
— "¿Puedes apartarte para no quitarme la luz del sol? No necesito nada más".

Se cuenta que Alejandro se quedó tan impresionado con el dominio de sí mismo del cínico que se marchó diciendo: "si yo no fuera Alejandro, querría ser Diógenes".

MF

Ley


En una ocasión, alguien le preguntó al famoso legislador ateniense Solón (c.638-558 a.C.)
¿para qué servía las leyes?.
El considerado uno de los precursor de la democracia en Atenas le contestó: "Para atrapar a los pequeños delincuentes".
"Solamente para eso? -le increpó su interlocutor - ¿y qué hacemos con los grandes criminales?.
Solón le dijo: "Amigo mío, la ley es como una tela de araña.
Las moscas pequeñas se quedan atrapadas en ella, pero las grandes la rompen y escapan con enorme facilidad".

MF

martes, 17 de agosto de 2010

Ciencia y Saber


Ptolome I Sóter, rey de Egipto entre 305 y 285 a.C., integró en su corte al metemático y pensador griego Euclides para recibir lecciones particulares. Comenzo interesándose por su obra cumbre, Elementos, pero como no la entendia, le pidió al maestro: ¿No podría resumirme su trabajo en pocas palabras? y Euclides le contestó:
"Imposible. No existen atajos para la ciencia y el saber".

MF

viernes, 13 de agosto de 2010

De la brevedad de la vida



Lucio Anneo Séneca
(Córdoba, 4 a. C.- Roma, 65)

"La mayor parte de los hombres, oh Paulino, se queja de la naturaleza, culpándola de que nos haya criado para edad tan corta, y que el espacio que nos dio de vida corra tan veloz, que vienen a ser muy pocos aquéllos a quienes no se les acaba en medio de las prevenciones para pasarla. Y no es sola la turba del imprudente vulgo la que se lamenta de este opinado mal; que también su afecto ha despertado quejas en los excelentes varones, habiendo dado motivo a la ordinaria exclamación de los médicos, que siendo corta la vida, es larga y difusa el arte de vivir. De esto también se originó la querella (indigna de varón sabio, aunque tratando de comprender) que Aristóteles dio, que siendo la edad de algunos animales brutos tan larga, que en unos llega a cinco siglos y en otros a diez, sea tan corta y limitada la del hombre, criado para cosas tan superiores. El tiempo que tenemos no es corto; pero perdiendo mucho de él, hacemos que lo sea, y la vida es suficientemente larga para ejecutar en ella cosas grandes, si la empleáremos bien. Pero al que se le pasa en ocio y en deleites, y no la ocupa en loables ejercicios, cuando le llega el último trance, conocemos que se le fue sin que él haya entendido que caminaba. Lo cierto es que la vida que se nos dio no es breve, nosotros hacemos que lo sea; y que no somos pobres, sino pródigos del tiempo; sucediendo lo que a las grandes y reales riquezas, que si llegan a manos de dueños poco cuerdos se disipan en un instante; y al contrario las cortas y limitadas, entrando en poder de próvidos administradores, crecen con el uso. Así nuestra edad tiene mucha latitud para los que usaren bien de ella. "

MF

jueves, 12 de agosto de 2010

Desconfianza

Cuando el rey de Prusia (segunda mitad del S.XVIII), caía enfermo su doctor, Hans Zimmermann, debía perseguirle para que aceptase medicarse o se sometiera a tratamiento. Un día, desesperado, el doctor le pregunto el motivo de su comportamiento. El monarca le miró y le dijo: "Decidme sinceramente, ¿la muerte de cuántos lleváis en la conciencia?. Zimmermann respondió: "Unas trescientas mil menos que vos, Majestad".

MF

miércoles, 11 de agosto de 2010

Saber distinguir

Las cruzadas contra los albigeneses (s.XIII), tuvo momentos de excesiva crueldad. En el año 1209 los soldados del arzobispo de Narbona llegaron a las puertas de Béziers, asaltando la ciudad en un accionar relamente sangriento. Ante la preocupación de algunos oficiales por el hecho de que en la masacre morirían no sólo herejes, sino también muchos católicos ortodoxos, el arzobispo había dado la siguiente orden:
"Matadlos a todos, Dios ya sabrá reconocer a los suyos"

MF